¿Estrés laboral?

(Gran exigencia y carga de trabajo, tensiones en el propio equipo, con otros departamentos, con clientes, …)

¿Estrés personal?

(Exámenes, audiciones, discursos públicos, entrevistas de trabajo, tensiones familiares, de pareja, …)

¿Estrés en el tiempo libre?

(No poder parar, no disfrutarlo, …)

¿Estrés físico?

(Agotamiento, fatiga, sobreesfuerzo, lesión tras accidente, falta de sueño, jetlag, …)

¿Falta de equilibrio entre la vida personal y profesional?

¿Decepciones, conversaciones pendientes?

¿Dependencia emocional, baja autoestima?

(“yo no lo valgo”, “no me lo merezco”, …)

¿Preocupaciones excesivas, problemas de autoimagen, inseguridad?

¿”Trampas de euforia”?

(“yo puedo con todo”, “soy indispensable”, “me lo van a agradecer” …)

Bienestar

 

El aprender a re-apropiarnos de la energía que perdemos en la acción externa (sensación de desgaste y agotamiento) nos permite desarrollar nuevos comportamientos y actitudes positivas en la vida. Re-conectando con nuestro cuerpo, accedemos al potencial que tenemos para utilizarlo a nuestro favor.

 

El cultivo de la atención, de la conciencia sensorial, nos posibilita estar más presentes con aquello que está ocurriendo y nos faculta para reconocer las oportunidades que se derivan de los retos que nos presenta la vida, y, como consecuencia, desarrollar nuestro empoderamiento y liderazgo.

Los factores estresantes no van a dejar de presentarse a lo largo de la vida, por lo que la clave está en aprender a gestionarlos de forma distinta a cómo lo hacemos y convertirlos en motivadores para la generación de conductas nuevas y eficaces. Así, ante situaciones que antes causaban malestar, podremos desplegar otro tipo de estrategias más satisfactorias.

Es el considerar el Mal-estar como una oportunidad, lo que nos invita a la transformación de uno mismo. Se trata de aprender a responder en lugar de a reaccionar ante los desafíos, adoptando un estilo de vida que nos lleve a vivir desde el Bien-estar.

“Liderazgo personal, autoestima, equilibrio (interno y externo), creación de relaciones armoniosas (consigo mismo, personales, sociales y profesionales), gestión de conflictos (internos y externos), toma de decisiones, asertividad, resiliencia y descanso reparador, entre otros”

“Aquel que vive en armonía consigo mismo, vive en armonía con el universo”

Marco Aurelio

“Para vivir en paz, debemos pacificar nuestros corazones”

Rumi

“La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella”

Marco Aurelio

“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”

Viktor Frankl

“El dolor es inevitable. El sufrimiento opcional”

Buda

“Tú sólo recuerda respirar”

Charles Sheehan-Miles