“La Respiración”

La respiración es una función del cuerpo que al mismo tiempo es automática y controlable.

La mayor parte del tiempo respiramos de manera mecánica, sin prestarle la menor atención.  Ahora, si nos proponemos tomar una gran inspiración veremos que también es posible hacerlo. Esto significa que tenemos la capacidad de intervenir a voluntad cuando lo deseemos para modificarla y salir de la mecanicidad.

¿Y para qué salir de ahí?

La respiración está ligada al sistema nervioso autónomo. Cuando respiramos de manera maquinal, ésta se rige por las órdenes que éste le envía y que dependen del estado en que se encuentre (calmado o agitado). Si, por el contrario, tomamos deliberadamente las riendas de nuestra respiración, estaremos simultáneamente tomando las riendas de nuestro sistema nervioso y con ello del estado interno en el que nos encontramos.

El estrés tiende a acelerar nuestra respiración y a volverla más corta. Para aquietarnos y relajarnos basta con hacer justo lo contrario: respirar lenta y profundamente.

 

¿Qué podemos hacer pues para tener cada vez más a nuestro sistema nervioso en calma y sentirnos más y más tranquil@s en nuestro día a día?

Cultivar ese estado. No hay milagros. Se trata de con la práctica crear el hábito de estar tranquil@.

Una manera de hacerlo (de las tantas que hay) y que te propongo es practicar el sencillo siguiente ejercicio durante cinco minutos seguidos, tres veces al día:  inspira contando lentamente hasta cinco y expira contando de nuevo lentamente hasta cinco. Si te sientes cómod@ puedes alargar el tiempo de inspiración y expiración, así como el tiempo de duración del ejercicio y el número de prácticas diarias.

 

¿Y para qué más hacer todo esto?

Para que cuando estemos en una situación en la que percibamos que nos tensamos, en lugar de dejarnos llevar por la tensión y zambullirnos en la zozobra, seamos capaces de intervenir de inmediato recurriendo adrede a este modo de respirar.

Mientras estemos en modo estrés no haremos más que reaccionar a lo que nos pase. Para generar nuevas respuestas en situaciones del día a día es imprescindible estar en un estado de sosiego y tranquilidad.  Aprender a respirar a nuestro favor y hacer de la respiración nuestra aliada es requisito indispensable.

 

Y tú,  ¿has parado a fijarte en cómo respiras cuando estás en una situación agradable y cuando en una no grata? ¿cómo sería para ti vivir la situación no grata respirando agradablemente?