“Pensar, Sentir y Hacer en una misma dirección”

 

Cuerpo y Mente, cuántas veces habremos escuchado y utilizado esta expresión, ¡cómo si se tratase de dos cosas separadas! Y es que es así como hemos aprendido a pensar. Sin embargo, basta con observarnos en un espejo para tan sólo ver un cuerpo. Un cuerpo que contiene una mente. Que contiene una mente, dos pulmones, un corazón, músculos, células y mucho más…

 

En nuestro cuerpo suceden trillones de reacciones químicas por segundo que nos mantienen vivos. Cada una de ellas sabe de y está correlacionada con cada una de las otras reacciones que están teniendo lugar en ese mismo instante; respiramos, pensamos, digerimos comida, cantamos, eliminamos desechos, nos sentimos alegres, todo al mismo tiempo.

 

Cuando Pensamos, Sentimos y Hacemos en una misma dirección, todos los “componentes” del cuerpo se relacionan ordenadamente y disfrutamos de Sentido, Bienestar y Salud en nuestras vidas. Por el contrario cuando nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestros comportamientos van cada uno por su lado, hacemos que ese sin sentido, malestar, “desorden” o enfermedad que padecemos en la superficie suceda, simultáneamente, en nuestro interior.

 

Sentido, Bienestar y Salud no son pues, para mí, conceptos aislados. Todo lo contrario, cada término incluye en sí a los otros dos. Son, más bien, diferentes ventanas desde las que observar el mismo todo: tu propia vida, la Vida. Términos que describen estados que coexisten cuando vivimos alineados con nuestros valores, con quienes somos realmente.