“¿Vives tu propia vida?”

 

Hay un cierto confort y una cierta seguridad en formar parte de la manada, en no sobresalir, en fingir ser como los demás. En seguir la corriente, la moda.
Y hay otra vida. La Vida que nos habla en nuestros adentros y nos sacude para sacarnos de un camino predeterminado que no nos llena, “el que toca”, para conducirnos a otro.
Es siguiendo este otro camino, el propio, que tendremos más posibilidades de vivir la felicidad, el Sentido, el Bienestar y la Salud.

 

Cuando escoges seguir tu propia senda, siempre encontrarás personas que cuestionarán tus elecciones, y hasta en algunos casos, no dudarán en boicotearlas. Aunque pueda parecer extraño, no es raro hallar personas que disfrutan saboteando la manera de vivir ajena. Entre otros motivos, por miedo al abandono. Miedo a tener que afrontar los resultados de sus propias elecciones, obligadas a redefinir la etiqueta que han creado para ti. Incluso habrá quienes te dirán “has cambiado, ya no eres el/la de antes”, lo que simplemente significará que has dejado de comportarte de manera previsible y cómoda para ellos.

 

Pero, cuando escoges seguir tu propia senda, siempre encontrarás personas que te apoyaran en tus elecciones, y hasta en algunos casos, no dudarán en ayudarte. Aunque pueda parecer extraño, no es raro hallar personas que disfrutan animándote a vivir tu propia vida. Entre otros motivos, porque se sienten a gusto a tu lado. Porque les es inspirador, porque con tu presencia y congruencia les das permiso, aún sin tú saberlo, para que ellos también “piensen, sientan y hagan en la misma dirección”. Incluso habrá quienes te dirán “has cambiado, ya no eres el/la de antes” o “qué bueno conocerte”, lo que simplemente significará que se alegran de que seas más tú mismo, de tenerte en sus vidas.

 

Contra más confianza vayas generando en ti, y por ende, en tus propias decisiones, menos necesidad tendrás de la aceptación de otros, de ser “esclav@” de esa falsa seguridad que puede aportar lo así denominado por la mayoría como “normal”.

 

“Es tu camino, y sólo tuyo, otros pueden caminar contigo, pero nadie puede caminar por ti”  decía  Rumi

 

Es tu vida. Todo camino lleva a alguna parte. La pregunta que quiero hacerte es: si continúas por el camino que recorres hoy ¿a dónde irás a parar?